Variante de ejemplo

Penny-loafer rojizo-marrón con construcción claveteada con clavos de madera

Estos penny-loafer tienen un acabado muy bonito con costuras finas a poca distancia entre sí y también el cuero liso rojizo-marrón sin grabado me parece bastante bonito. Para mí, son unos zapatos perfectos para la oficina o también para ocasiones semiformales, para las que yo personalmente, debido al rojo-marrón oscuro, podría llevar también un pantalón gris. Curiosamente, a algunas personas no les gusta la combinación de zapatos marrones con pantalón gris, pero en general sí les gusta la de zapatos rojo oscuro con pantalón gris. Así, el color rojo-marrón lo favorece un poco.

Mi impresión subjetiva:
Formal: 3 / 5
Cotidiano: 3 / 5
Artístico: 4 / 5

Por cierto, la construcción es secundaria para el efecto y el aspecto del zapato. Puedes reconocer la construcción claveteada con clavos de madera por los puntos en la suela que provienen de los clavos de madera utilizados. Si te interesa la construcción claveteada con clavos de madera y otras construcciones, entonces puedes echar un vistazo aquí:

Particularidades

Los penny-loafer son, ante todo, zapatos de poner y quitar y, por tanto, sin ningún tipo de cordones. Se distinguen visualmente de otros loafers por la gran tira de cuero delante, que cruza transversalmente el empeine. Esta tira de cuero tiene una ranura en el centro y solo está cosida en los laterales. Con ello puedes sujetar cosas entre esta tira de cuero y la pala, la parte delantera del loafer. Por cierto, a esta tira de cuero también se la denomina empeine ranurado.

Otra característica de los penny-loafer es la decoración en forma de U delante alrededor de la zona del empeine. Esta decoración también recuerda al modelo noruego, sin embargo los penny-loafer no tienen la puntera partida típica de los noruegos.

Solo estos dos elementos decorativos convierten un loafer en un penny-loafer.

Historia

El origen de los penny-loafer no está del todo claro. Al parecer, el penny-loafer está fuertemente inspirado en la moda del calzado noruego de principios del siglo XX. En última instancia, la idea central llegó de allí a EE. UU. y la empresa G.H. Bass sacó al mercado en la década de 1930 los penny-loafer tal y como los conocemos hoy. En la década de 1950 se extendieron especialmente entre estudiantes universitarios y así se produjo el gran auge.

Variantes

Penny-loafer marrones con una ligera pátina natural

Esto de aquí es un par típico de penny-loafer para el verano, que puedes llevar bastante bien con cosas claras. El color del loafer es lo suficientemente oscuro como para que con estos zapatos obtengas un efecto de equilibrio, por ejemplo, si te pones un pantalón de lino en beige. - Mi principio estilístico al respecto: elegir el pantalón más claro que los zapatos.

Creo que en estos zapatos la suela de cuero también está bastante bien hecha y se ve muy robusta. También encaja bastante bien para el verano: una suela más fina todavía un poco más, pero una suela más gruesa así es práctica para el resolado, para que no tengas que ir tan a menudo al zapatero.

Mi impresión subjetiva:
Formal: 2 / 5
Cotidiano: 4 / 5
Artístico: 3 / 5

El cuero tiene ligeras señales de uso y estas lo hacen más interesante con el tiempo. En este caso hay zonas más oscuras que dan un llamado efecto antiguo, o también llamado pátina, en el cuero. Por cierto, también hay zapatos que, aunque son del mismo estilo, en los que el cuero superior se ha llevado artificialmente con color a una variante de pátina. Aquí, en este caso, la pátina se ha formado de manera natural.

Pseudo-penny-loafer: variante sin tira de cuero

Este loafer de aquí se parece en parte a un penny-loafer, especialmente cuando el pantalón oculta la parte superior del cuero y, con ello, la tira de cuero ranurada típica de los penny-loafer. Pero precisamente esta tira de cuero ausente hace que estos bonitos zapatos no sean penny-loafer. Al faltar la tira de cuero, aunque tienen menos decoración y en ese punto también son más formales. Sin embargo, delante, a lo largo del contorno del cerco y de la decoración sobre la pala del zapato, tienen un par de aristas, lo que los hace allí algo más informales. Y aunque los zapatos delante solo son un poco angulosos, aun así este es un lugar más llamativo que la posición de la tira de cuero en un penny-loafer. En suma, considero que estos loafers de aquí son igual de informales que los penny-loafer auténticos. An estos mocasines, por cierto, me gusta especialmente la forma. En la parte delantera no es tan redondeada como en muchos otros zapatos y por eso resulta más elegante. La forma también se ve reforzada por el ribete y por la decoración en la parte delantera del zapato, que ambos tampoco siguen un trazado tan redondeado y, en su lugar, tienen que girar bruscamente hacia dentro en el recorrido de la curva más hacia delante. Así se crean las esquinas ya mencionadas. El cuero liso sin grabado también contribuye a que las curvas destaquen especialmente bien. A mis ojos, por ello, el zapato ha sido diseñado de manera muy artística y bien pensada. Y en el color marrón oscuro puedes combinarlo bastante bien con muchas prendas, tanto en el día a día como en la oficina.

Mi impresión subjetiva:
Formal: 2 / 5
Cotidiano: 3 / 5
Artístico: 5 / 5